En el
presente documento se analizan desde la óptica
universitaria, las siguientes estadísticas: Matrícula en educación
superior por nivel educativo y sexo 2007-2008; República Mexicana. Carreras de
nivel licenciatura más pobladas, 2004; y
la población de posgrado 2007-2008. México. El objetivo del análisis es reflexionar
para comprender la realidad que prevalece en México frente a la equidad de
género, en particular se considera el papel que la universidad juega en este
contexto, a través de la visión de diversos especialistas en la temática.
Hace 40
años, México era un país con una población de 48 millones de
habitantes, 49.9% de los cuales eran hombres y 50.1% mujeres; un poco más de la mitad, el 59% de la población, vivía en zonas urbanas; a la educación superior asistían 47
600 jóvenes que representaban tan sólo
el 6% del grupo de edad de 19 a 23 años, y de cada 100 estudiantes únicamente 17 eran mujeres, esto es, estudiaban en las universidades
solamente 8 100 mujeres. En 2010,
en tan solo cuatro décadas, el
país ha cambiado pues llegamos a la cifra
de un poco más de 112 millones de mexicanos —más
del doble—, la proporción entre
los sexos ha variado muy poco, 51.2% son mujeres y 48.8% hombres. El 77% de la población, vive en zonas urbanas, a la educación
superior asisten 2 766 000 estudiantes, que
representan el 29% del grupo de edad de 19 a 23 años, y de cada 100 estudiantes 50 son
mujeres, lo que significa que en cuatro décadas la tasa de crecimiento
de la matrícula de mujeres ha sido de 84%, mientras que en el caso de los
hombres ha sido sólo de 38% (INEGI, 2010; Presidencia de la República, 2010). Este análisis descriptivo
permite evidenciar que en
México, parámetros como la matrícula y
el perfil de egreso de las mujeres, han evolucionado sustantivamente con
respecto al género masculino (INEGI, 2011).
Diversos
estudios permiten distinguir que vivimos una especie de “revolución
silenciosa”, provocada por la masiva incorporación de las mujeres al sistema
escolar; esta revolución silenciosa ha tenido un fuerte impacto en el mercado
laboral. (Papadópulos, 2006), es decir, el género femenino se encuentra en una
fase de pleno desarrollo y ha logrado ocupar posiciones que se consideraban
típicamente del género masculino.
Por otra
parte la ANUIES (2004), muestra que algunas carreras como agronomía,
veterinario zootecnista, física, matemáticas aplicadas y computación, seguridad
pública, las ingenierías, aeronáutica o ciencias computacionales tienen una
mayor presencia masculina. Las disciplinas como trabajo social, ciencias de la
educación, pedagogía, enfermería, terapia física y rehabilitación,
estomatología, psicología o arte son las predominantemente femeninas. Es
importante señalar que no es suficiente el equilibrio en la matrícula, para que
dejen de existir carreras “femeninas” y “masculinas”. La equidad se va a dar
cuando en las escuelas se acabe con los estereotipos y exista la igualdad de
oportunidades académicas y socioculturales para que todos puedan acceder a
cualquier carrera.
Otro
aspecto que es motivo del análisis grupal en este documento hace referencia a
la evolución de la población de posgrado en México (2008-2009), en donde, para
el año 2006 los hombres representaban más de las dos terceras partes de los
registros del Sistema Nacional de Investigadores. Sin embargo, en el cuadro 3
se manifiestan datos que nos permiten vislumbrar que por primera vez en la
historia de la educación superior mexicana la proporción de mujeres es superior
a la de los hombres, dato que por sí solo da cuenta del creciente interés y
avance de las mujeres por realizar estudios más allá de la licenciatura. Según
Buquet (2011), se han creado centros y programas de estudios de la mujer y de
género en el interior de las universidades, con el objeto de otorgar
reconocimiento y la importancia institucional del análisis de las relaciones
entre hombre y mujeres, generando la deconstrucción y reconstrucción de
categorías que promovían la parcialidad en la producción y difusión del
conocimiento.
Cuadro 3.
Población de posgrado
2008-2009. México
|
|
Hombres
|
% hombres
|
Mujeres
|
% mujeres
|
Total nal.
|
% total
|
|
Matricula nacional
|
91 994
|
49.6
|
93 522
|
50.4
|
185 516
|
100.0
|
|
Ciencias
agropecuarias
|
1 768
|
58.9
|
1 235
|
41.1
|
3 003
|
1.6
|
|
Ciencias de
la salud
|
14 064
|
48.8
|
14 780
|
51.2
|
28 844
|
15.5
|
|
Ciencias naturales
y exactas
|
5 014
|
56.1
|
3 919
|
43.9
|
8 933
|
4.8
|
|
Ciencias sociales
y administrativas
|
42 696
|
50.8
|
41 421
|
49.2
|
84 117
|
45.3
|
|
Educación y
humanidades
|
14 886
|
36.6
|
25 775
|
63.4
|
40 661
|
21.9
|
|
Ingeniera y
tecnología
|
13 566
|
68.0
|
6 392
|
32.0
|
19 958
|
10.8
|
Fuente:
(Anuario estadístico).
En
conclusión, podemos afirmar que no
es suficiente que ingresen proporciones equivalentes de hombres y de mujeres a
la universidad, para indicar que se practica la equidad. La educación superior
en la historia reciente ha tenido un papel de gran relevancia en la
consolidación de estructuras igualitarias de oportunidades entre varones y
mujeres en el ámbito de la formación académica, aunque es necesario reconocer
que aún persisten tendencias de segregación laboral en el tipo y calidad de
trabajo. (Papadópulos y
Radakovich 2006).
También queda de manifiesto que “los espacios de género en las universidades han
sido el lugar más importante para la generación de un conocimiento crítico
sobre las distintas formas de desigualdad social entre los sexos” (Buquet, 2011, p. 213). Finalmente, el informe de
reformas e innovaciones en la educación superior en países de América Latina y
el Caribe, entre 1998 y 2003, publicado por IESALC, señala que la universidad
debe enfrentar la situación de inequidad que prevalece en el acceso a los
espacios académicos y laborales. (Fergusson, Lanz y Marcuzzi, 2003).
Bibliografía
Buquet, Ana (2011).
Transversalización de la perspectiva de género en la educación superior.
Problemas conceptuales y prácticos, en Perfiles Educativos, tercera época,
volumen XXXIII, número especial, 2011, ISSN: 0185-2698, pág. 211-225. México
Bustos, Olga
(2012). "Mujeres en la educación superior, la academia y la ciencia"
(en) Ciencia, Julio-septiembre 2012, Vol. 63 Núm. 3. México, pp. 24-33. UNESCO
(2007), Ciencia, tecnología y género.
Fergusson, A.,
Lanz, L., y Marcuzzi, A. (2003). Procesos de reforma de la educación superior
en América Latina. En IESALC (ed.), Informe sobre la Educación Superior en
América Latina y el Caribe 2000-2005.
INEGI. (2011). Obtenido
de http://www.inegi.org.mx/prod_serv/contenidos/espanol/bvinegi/productos/integracion/sociodemografico/mujeresyhombres/2010/MyH_2010.pdf
Papadópulos, J., y
Radakovich, R. (2006) Educación superior y género en América Latina y el
Caribe. En IESALC (ed.), Informe sobre la Educación Superior en América Latina
y el Caribe 2000-2005.
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